19 abr 2010



Estuve mirando en el espejo por tanto tiempo que empiezo a creer que mi alma está del otro lado. Todas las pequeñas piezas cayendo, haciéndose trizas ... Pedazos de mí, muy filosos para juntarlos de nuevo, muy pequeños para importar, pero suficientemente grandes para cortarme en pedazos. Y sangro, sangro y respiro, no respiro más. Respiro y trato de halar el bienestar de mi alma. Aún así, te niegas a beber como un niño testarudo. Miénteme, convénceme de que siempre estuve enferma y todo esto tendrá sentido cuando mejore . Conozco la diferencia, entre yo y mi reflejo, no puedo evitar preguntarme:
¿A cual de las dos amas?
Así que sangro, sangro y respiro.
Ahora respiro... Sangro, sangro y respiro, respiro , respiro - no respiro más .